Páginas

miércoles, 6 de abril de 2011

Ave lejana.

En el árbol se encontraba el pájaro, picoteando sus plumas por nada. Por el calor impregnado en el aire había decidido detenerse a esperar el viento.Una brisa tocó sus alas y, una vez encontradas con el viento, se lanzaron ambas al amor. La arena mermó a la par del pájaro. Su pecho se contoneaba, su lomo relucía y vibraba. Era del color del café y el viento movía sus plumas, que brillaban hasta tornarse blancas.

No hay comentarios: