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martes, 19 de abril de 2011

Desvanecerse

Y el sueño pierde imagen...
Primero se van los ojos, se pierden en el brillo de una luna muy llena y escondida.
Se va la nariz, se transforma en un objeto similar a una silla.
Caminan al ostracismo las orejas, demasiado poco adoradas como para ser recordadas.
Bajan las mejillas hasta la tierra, baja la frente con ellas.
Se queda todavía la boca, proeza de la ingeniería materna... o tal vez de la paterna, aunque sólo haya hecho la inversión.
Las texturas se guardan permanentemente. El marco se perderá sin mantenerlo.

1 comentario:

elsalieridecharly dijo...

Loco, están buenísimos los escritos estos. Cierto coqueteo con la desolación... genial.

Abrazo grande.


Leonel