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jueves, 14 de abril de 2011

Reflexión antídoto.

La sedición de la mente se hace carne. Produce el estallido de la memoria, la revolución del inconsciente. La palabra es el ladrillo que se mece sobre el cemento.

Analizar la locura para presentársela a su causante, es entregarle una bala de plata para eliminarla junto a su huésped.

El amor deja verse para que su color sea el afán del carmín.

Los dedos que se estrellan para crear tienen un encanto tal que alcanzan la gloria y caen en el olvido al descansar.

Mi poder de comprensión se ha visto anulado y, por eso, soy un insurgente, peleando contra mi propia tiranía heredada.

Vale la pena recordar que estoy entre sombras. No habría luz sin oscuridad.

La perfección es el motor de la imaginación. Entonces, ya veo por qué imagino su silueta.

Con el dolor encadenado al cuervo, se es un esclavo de alto vuelo. Con un cuervo encadenado al dolor, se es sólo esclavo.

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