Páginas

domingo, 23 de diciembre de 2012

Cxio que mi volas, en la lingvo internacia.

Hace un par de semanas conocí el idioma esperanto, un lenguaje auxiliar creado por un polaco de apellido Zamenhoff, quien nació en una tierra plagada de culturas e idiomas. En este contexto, creó y pulió, con el paso del tiempo, un lenguaje concebido para ser de fácil aprendizaje, con el cual las culturas de todo el mundo pudieran comunicarse entre ellas mediante un lenguaje simple (más simple que cualquier idioma natural), sin necesidad de aprender una <<lingua franca>> impuesta por cualquier potencia económica.

En las entradas que sigan, voy a ir traduciendo algo de prosa y poesía, de la que encuentre y me guste, para ir ejercitando mis conocimientos en este idioma tan inmerecidamente poco difundido. Voy a cometer varios furcios, como parte de la práctica. Me disculpo de antemano.


Alejandra Pizarnik
La falto (La carencia)
Mi ne scias pri birdoj.
Mi ne konas la fajro historio. Sed mi pensas mia soleco devus havi alojn.

Mateno (Madrugada)
Nuda songxante oni suna nokto.
Mi kusxi bestajn tagojn.
La vento kaj la pluvo visxis mi
kiel a la fajro, kiel a la poemo
skribita en oni muro.



martes, 10 de julio de 2012

Aleatorio #1

Me puse a pensar que contártelo y pretender que todo siga como antes, sería como fabricar un terremoto, pretendiendo que la gente camine bien equilibrada.

jueves, 7 de junio de 2012

Sin título enésimo

Bailando entre discos, tiritando de frío.
Yo ya elegí el camino del hielo por el del fuego.

martes, 5 de junio de 2012

No otra vez, No.

No vayas a dormir, que las velas todavía se preguntan si tenés idea de lo que querés. Y una vaca muy grande te quiere con ella, para que le cuentes tus problemas y remediarlos con una buena taza de té.

No vayas a dormir para soñar, porque no se trata de eso vivir. Tampoco sueñes despierto, lo más probable es que termines como yo, yendo a dormir entre preguntas.

Legislatura Libertaria

Le pregunté si quería dormir entre penumbras, porque estoy hecho sombras.

Le propuse un compromiso de almas irrefutable: nunca jamás forzar nada.

Y me fui lejos de la felicidad, porque fui el primero en romper el pacto. No puedo legislar ni mi propia voluntad.

Como le gustan los cuerdos, ya no puedo escuchar guitarras. Y cuando escucho una, quisiera morir entre dientes a la noche, porque la mañana ya me habrá de masticar y no seré yo, sino un carnaval.

El vuelo nocturno.

Vuelvo, incansablemente, a escribirle a la noche. Unica dueña y señora de mis ideas. Ella es mi única gran confidente y amante. Y es tan culpable de mis desdichas como yo de que el Sol la espante con tanto coqueteo barato.

Se vuelve tedioso comer platos fríos, pero al menos tengo un té que me invita a partir, entre lágrimas que son a veces cuarzo, a veces nieve y a veces agua de lluvia. Lo que no tengo es un alma de teflón, por ello es que cuando algo me toca, se pega como el agua pega el papel a la pared.

Y el alto vuelo me espera, para dormir entre las nubes y rezar un "padrenuestro" que no tiene padre, madre, hijo, tutor ni encargado. Todo lo que tiene es desprecio a la divinidad. A su divinidad implícita. Porque entre tantos porqué, nunca supo hallar una respuesta convincente.

Pero el terror a morir me impide vivir como quiero, que es sabiendo cómo quiero vivir. Me quiere atrapar la marea, antes de despegar hacia la cumbre, con un cóndor que no sabe pronunciar mi nombre de pocas sílabas. Y el trayecto se va pareciendo a un palíndromo, así que la salida y el destino se me hacen similares, como visto frente a un espejo. Con una silueta simétrica, no hay camino que tenga algún sentido posible.

Igual me atrevo a avisar que me voy a volar. Les grito ¡¡Voy a batir mis alas!!, y me pongo a traducir sus caras, porque ya no quieren estar parados. Ya nadie quiere estar de pie, si la tierra no tiene la impronta de mamá.

¡¡La noche, el amor y una gran verdad!! No hay personificación posible para semejante condición. No hay Luna nueva que pueda esconder tanto aprecio, tanta perfección y tanta influencia incuestionable. Si no hay noches, no hay escritos. No hay nada. Por eso es que dependo tanto de ella. Nunca nada me forzó tanto y tan complacientemente. Y con cada canción que escucho, con cada palabra que me regala, la amo más.

Masoquisto Manifista

"Nunca hagas juramentos", me hiciste jurar. Hoy quiebro una parte más de la historia personal de este universo. Esta noche ya no me llama a vivir. Sólo me habla de vivir, sin mostrar ni siquiera un panfleto.

O una brújula, hecha con agujas para zurcir las ilusiones que se vayan desprendiendo de mi camisa. Son como botones del ser. Botones del ser para ser más atractivo a la vista de una flor, sea rosa, sea margarita, incluso un clavel.

¡¡Pará el reloj, que van a dar las doce y no terminé el día todavía!! Quiero que este día no llegue a su fin, porque si todo es relativo, puedo pretender que Dalí tenga razón. Y si no es así, entonces será mejor despertarme de noche, todas las noches de todos los días.

Con los residuos de vidas ajenas, me podría haber hecho un pantalón con los colores del mundo. Pero no me diste una aguja. Una mísera aguja de latón. O siquiera un puñado de arena para, al menos, poder simular ejercer poder sobre ella. ¿Dinero? No compra nada más que dinero. Yo quería una aguja.

Me vuelvo al sur, bien abajo, en el culo del mundo, que es el lugar del que no tendría que haberme ido en primer lugar. Porque en donde se permanece parsimonioso y con parientes, ése es el sitio en donde nadie puede asediarte con tus complejos y traumas personales. Ese, mi querida ventana, es mi hogar.

Tiempo Sagrado

No es más que una catarsis. El único hilo conductor del enojo es la impredecibilidad. Y las palabras que van a aflorar a continuación, son impredecibles.

Gente, ardor, pudor, son sólo desprecio y mentiras.
Deseo, pulsión entre las manos, bronca. Más bronca.
Tiempo, himno de los pacientes.
Valor, la desgracia no destilará sino valor.
Amor. No tiene cabida en una vida de seres magnéticos.



Tiempo. Quiero tiempo, porque es lo que me hace falta para poder aprovecharlo y, así, no pedir más.

jueves, 31 de mayo de 2012

Caminando

Muy despacio, pisando la sal, acercándome al fuego, con pasión (o, acaso, pidiendo compasión);
Muy despacio, ya olvidándome de vivir a la luz de mis ideas;
Tan despacio, que ni ella logra convencerme de morir cuando es  conveniente.

Tiempo

Un salmón, campeón en quinientos ríos;
y apenas olvidé el detalle de tu boca;
conservo el contorno, tu marco,
como aquellos museos que transitan
el duelo de las obras ausentes.

sábado, 26 de mayo de 2012

Arboles

Después de tanto tiempo, un árbol me vuelve a ensombrecer. Sus hojas son manos con intenciones lúdicas y, muy secretamente, más que lúdicas. A veces rozan; a veces golpean; a veces molestan; pero siempre están presentes. Y tienen un interés ostensible en mis días, así como en el viento que anima sus manos. Entonces me pregunto ¿Y si el viento es?

sábado, 28 de abril de 2012

Desvarío acuático

Viene a mí el agua y trae consigo la confianza de quien se deja llevar por el bien mayor. En él brilla la luz que regala la Luna, orgullosa de verse reflejada en la más pura y confidente agua de río.

El violín

Encontré un violín sin madre. Llora como un huérfano con padres, porque no quiere más nada para saber. Y la Luna lo trajo hasta mí, buscando de cuerdas y una nota de referencia con la que mitigar su desidia.

miércoles, 25 de abril de 2012

"No me separen de mí", de Crucis

Banda formada en 1974 y disuelta en 1977, es una de esos grupos que no tienen el reconocimiento suficiente, como Psiglo, como Aquelarre, como Tótem y como también Wara. Con una calidad instrumental tremenda, la siguiente pieza pertenece al álbum "Los delirios del mariscal" (1977) y se llama "No me separen de mí".

Aníbal Kerpel en teclados.
Gonzalo Farrugia en batería.
Pino Marrone en guitarra.
Gustavo Montesano en bajo y voz.

Letra
Todos los días de todos los años,
vi todo y todo sigue siendo igual.
Pude llegar hasta aquí, a mi ser
porque nunca, nunca me dejé llevar.
No me separen de mí, nunca más.

No me transmitan sus odios, que todo está bien,
aquí yo tengo libertad.
Con una Luna y un Sol
todo está suficientemente para disfrutar.
No me separen de mí nunca más.

Si alguna vez hube de imaginar para ver la verdad
hoy todo es distinto.
Hoy sólo quiero ver salir el Sol,
con eso soy feliz adentro y afuera.

Apostasía

Lo que antes era mi religión, ahora son meras incongruencias e indecisiones. No hay agua limpia en la que pueda cambiar mi cara por otra que sea impoluta. La realidad golpea con la misma fuerza que utiliza un herrero para moldear una llave. Me pregunto ¿Cómo hacen los que viven de la palabra escrita, para calmar el hambre de sueños?¿Y cómo aguantan la sed, atados a la esclavitud de su propia memoria?

Hundimiento

En un mar de incertidumbre, se avista una balsa. La balsa lo navega, es de bronce y está forrada de teflón, para hundirse, pero impertérrita.

lunes, 16 de abril de 2012

Brisa

Una suave brisa puede aún hacerme volar, soy así de corredizo.
Un poco de sal en tu ropa; un poco de arena en tus manos entreabiertas.

domingo, 15 de abril de 2012

Ad honorem

Se siente y se ve como ir al árbol, en una tarde con la luna presente. Y así es que tu cuerpo no puede consumir, como ocurre con lo que ya es cenizas: se hace irreconocible pero remite a lo que fue.

Y me deja en ascuas, para no dormir y sólo cerrar los ojos. Me convierte en centinela de la memoria.

martes, 31 de enero de 2012

Título se busca

Le compré hoy a una compositora de incógnitas, aquella absurda pero tan intrínseca duda que a todos nos ha invadido alguna vez: "¿Qué hubiera pasado si...?". Un poco más de duda al mundo no le hace mal. Después de todo, no tengo más que mis preguntas para vivir.