Páginas

jueves, 31 de mayo de 2012

Caminando

Muy despacio, pisando la sal, acercándome al fuego, con pasión (o, acaso, pidiendo compasión);
Muy despacio, ya olvidándome de vivir a la luz de mis ideas;
Tan despacio, que ni ella logra convencerme de morir cuando es  conveniente.

Tiempo

Un salmón, campeón en quinientos ríos;
y apenas olvidé el detalle de tu boca;
conservo el contorno, tu marco,
como aquellos museos que transitan
el duelo de las obras ausentes.

sábado, 26 de mayo de 2012

Arboles

Después de tanto tiempo, un árbol me vuelve a ensombrecer. Sus hojas son manos con intenciones lúdicas y, muy secretamente, más que lúdicas. A veces rozan; a veces golpean; a veces molestan; pero siempre están presentes. Y tienen un interés ostensible en mis días, así como en el viento que anima sus manos. Entonces me pregunto ¿Y si el viento es?