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jueves, 28 de enero de 2016

La maldita mudanza

¿Nos pueden sacar del hogar?¿Un hogar no se compone de memorias, de detalles?

Sí, se puede sacar a alguien de su hogar. Son simples pasos:
- Deje que los muebles sean movidos;
- Pierda accidentalmente fotos, hojas, dibujos, notas, cualquier manuscrito suyo o de algún miembro de su familia. Si no puede hacerlo, finja perderlos. La cantidad es a gusto;
- Permítase, en su casa nueva, no acomodarse definitivamente en ningún sitio, esto es, no ordenar, no desembalar las cajas llenas de hogar comprimido;
- Tómese un respiro leve y llore un poco, bastante o mucho, pero que nadie lo note. De ser posible, hágalo sin lágrimas;
- Encuentre un momento para limpiar cada tanto la nueva casa. Se cansará más rápido de limpiarla que a su hogar, su casa anterior;
- Si siente la necesidad imperiosa de vivir de recuerdos, no se reprima y desempolve el álbum de fotos con su hogar plasmado en ellas. Según algunas creencias las fotos le roban el alma a quien está en ellas, por lo que su hogar ha sido de alguna forma robado (asumiendo que usted considera al hogar como un individuo, ya que si no es así, se convierte en cuatro paredes);
- Viva ó intente vivir sin sobresaltos el primer año, todo parecerá menos brusco. Si no lo consigue, averigüe precios en Mercado Libre o deléitese mirando películas pochocleras. Estas acciones siempre desestresan a la mayoría.