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domingo, 3 de septiembre de 2017

Las cosas no se ven, ahora.
No hay nada, salvo sonidos.
Todo se fue, se quedan el estruendo,
el suspenso y el mareo.

El ritmo luctuoso e infame
de los golpes, el pisotón,
y del martillo en el acero.

Nadie piensa en las matanzas
cuando tus dedos pulsan
y secuestran las almas.

¡Vuelven los relojes!
¡Acá están tus engranajes!
¿¡Dónde están las lágrimas!?

¡Quiero que lleguen ya!
¡Que quiero llorar para ser feliz!
¡Que quiero que sea feriado!
¡Que quiero regar las amapolas
que tus dedos me han pintado!

martes, 7 de febrero de 2017

Entre nísperos



Entre los nísperos estuve, pero no te vi entre ellos.
No pude oírte, no estabas hablando.
Había silencio, había calma siempre aparente,
Entre los nísperos en los que estuve,
Y donde, entre ellos, no te vi
Ni pude tocar tu aura color turba.

Allí, entre ciclos de vida, estuve.
Y a lo lejos, la tierra se movía,
Era el polvo que delataba
Tus pasos en tierra sedienta.
No te vi entre ellos, ya no te vi
Y lloré entre los nísperos tu ausencia.